En torno al doblaje

Era de los que evitaban los subtítulos, las versiones originales, esa vorágine de letras aceleradas que distraían de la pantalla y obligaban a un esfuerzo extra durante el visionado. Con el tiempo me hice mayor (cosa que os pasará también a vosotros) y empecé a darme cuenta de que, a medida que leía y escuchaba inglés gracias a internet, mi dominio de este idioma iba mejorando día a día sin esfuerzo ni voluntad por mi parte.
El hecho de verme expuesto al idioma me hacía efecto. Aprendía nuevo vocabulario, entendía mejor lo que oía, cuando mentalmente me proponía construir una frase notaba que ésta nacía con más fluidez que antaño. Y aquí me paré a reflexionar. Ante esta situación me dije: ¿y aquellas clases de inglés en el colegio, en la academia, en la horrorífica Escuela de Idiomas? ¿Hicieron más por mi aprendizaje que el bombardeo continuo por parte de la artillería anglosajona? ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Era descabellada la idea de que Internet y el p2p estaban siendo mucho más efectivos que las tradicionales lecciones de inglés? ¿Qué opinaría Muzzy de todo esto?

Pues, amigos, yo lo tengo claro. Internet y la posibilidad que lleva aparejado de ver películas en versión original ha mejorado notablemente mi inglés sin esfuerzo ni suplicio alguno. Adiós a las aulas. También la llegada del DVD ha contribuido. Pero la costumbre de ver cine en versión original me fue inoculada por Emule y BitTorrent. Ya no me encojo de pereza ante la posibilidad de activar idioma original con subtítulos en español. Es más, lo deseo.

Gracias a la labor de miles de traductores altruistas que suben y comparten sus subtítulos en la red, el espectro de obras al que se puede acceder es mucho mayor, incomparablemente mayor, al que los cauces tradicionales nos ofrecen. Estoy en casa, encuentro una película de mi interés, busco en algún catálogo de dvd si es posible adquirirla en España: NO. Bien, ¿qué hacer? Bajar una copia de alguien que ha tenido acceso comercial en su país a ese material y, acto seguido, irme a buscar los subtítulos en español que amablemente algún alma santa ha colocado en las páginas destinadas a tal efecto. Voilá, ya puedo disfrutar de la película. Hay demanda no satisfecha que busca su camino (como la vida en Jurassic Park...qué frase esa, ¿eh? "La vida termina abriéndose camino" y luego el tiranosaurio que se cepilla al tío que está en el váter. Son las dos únicas cosas que recuerdo junto a los velociraptores, ¿cómo olvidaros?). Si no hay oferta de determinados productos y existe una vía por la que alguien, en otro sitio, comparte ese material, ¿por qué he y han de negarme la posibilidad de disfrutarlo? Espero respuestas.

Bueno, a lo que iba, los subtítulos. Hay gente que prefiere ver la versión doblada y gente que se tira de los pelos si no tiene más remedio que tragarse el doblaje. A favor del doblaje hay argumentos de toda índole: fomento y protección del idioma patrio de turno, menor distracción a la hora de seguir las imágenes, puestos de trabajo que se generan, ayuda a discapacitados visuales o aquellos cuyos ojos no son los de antes, que necesitan poder disfrutar las películas dobladas porque son incapaces, obviamente, de ver los subtítulos. Me parece una razón convincente, aunque me crea dudas el hecho de que, por Dios, ¡tampoco pueden ver las imágenes! Estos fanáticos del doblaje insisten en que los subtítulos condensan demasiado los diálogos y dificultan el seguimiento de la película (razón que desvirtúa el hecho de que la costumbre hace que los subtítulos terminen sirviendo de apoyo o complemento y se integren normalmente en el proceso de visionado, salvo que tengas resaca, hayas llorado copiosamente, te duela la cabeza, tengas las gafas rotas o hayas tomado medicamentos que puedan afectar a estas actividades).

En este país se haría mucho bien si se proyectasen, junto a los pases doblados, las versiones originales de las películas en cartelera. Se haría mucho bien si se bajase el precio de las entradas, de paso. Ya la televisión se ha quedado muy atrás con el tema de las series. Aparte de que muchas series de calidad no son emitidas en televisión, cuando se deciden (alguna vez pasa) a pasarla por su parrilla y programan las emisiones, Internet y su corte de subtituladores amateurs ya tiene el capítulo correspondiente preparado y subtitulado hace tiempo para quien lo quiera, con un nivel de eficiencia que no igualan las cadenas televisivas.

El tema de los doblajes en España, tanto de los propios diálogos como de los títulos de las películas, es un tema tan fecundo que haría necesario un nuevo texto que abordase todas sus descojonantes manifestaciones.

¿Qué opinan mis lectores? ¿Os gusta que os la metan doblada? ¿Mejor el original?

1 Comment:

  1. unalias said...
    he de darte la razón: te ha mejorado mucho el acento y la comprensión (subtitulo: no es un comentario malicioso)
    Pondré mi empeño de nuevo. Empezaré por decidir el idioma. Y luego quizá deba realizar estas "labores" por la mañana. Quizá llego a la noche sin batería para una práctica tan atenta. Te diré si progreso "adecuadamente"

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