Jacques Tatí


No voy a contar nada nuevo de todo lo que ya se ha escrito sobre este genial cómico francés. Simplemente sirva este post como pequeño homenaje a Jacques Tatí, porque es esencial dentro de nuestro género de comedia y porque sí...

Hace unos seis o siete años que descubrí a Tatí. Habían hecho un ciclo sobre él en la Filmoteca y decidí verlo sin saber qué me encontraría. Alguien me dijo que me gustaría, y el comentario que hizo fue : “es como el Chaplin francés”.

Recuerdo que proyectaron en primer lugar Las vacaciones de M. Hulot y me encantó. Me pareció maravillosa, ingeniosa y deliciosa ..¿cómo no le habré conocido antes? Ese mismo verano hicieron en la plaza un ciclo de cine mudo en el que la mayor parte de las películas eran de Chaplin : Luces de ciudad, La quimera del oro.. del que también disfruté muchísimo tirada en el tibio suelo de la plaza con unas, ya frescas, noches de agosto. Recordando aquel ciclo de Chaplin y lo mucho que lo disfruté, no pude después dejar de recordar el comentario y la inminente comparación con Tatí me venía a la cabeza una y otra vez. Sin embargo, mientras que Chaplin siempre me transmite más inocencia y tristeza desde esos personajes tiernos y sentidos, Tatí es ignorante y curioso, con un punto gamberro y en muchas ocasiones satírico, por eso me gustó tanto : sin ñoñerias. En sus películas se ríe de la sociedad y las costumbres francesas de aquellos años, de la nueva era de modernidad que se vislumbraba y también de la inminente globalización...

Después de ver Las vacaciones..., proyectaron Mi tío, que me pareció igual de fascinante y casi más sorprendente que la anterior . Playtime no me gustó tanto como las anteriores quizá por la excesiva duración y porque hay gags que no parecen funcionar tanto como en las anteriores películas.

Hace un par de años y creyendo que había visto lo esencial de Tatí, me llevé a casa, por recomendación de un gran consejero cinematográfico, una selección de tres cortometrajes inéditos entre los que se encuentra La escuela de carteros, íntimamente relacionado con Día de Fiesta, en la que el protagonista es un cartero al que le ocurren todo tipo de disparatadas situaciones el día más importante del pueblo, el de la feria. Esta selección de cortometrajes, también muy recomendable, la podéis encontrar en la Videoteca, en la poco conocida, sección de CORTOS..: Soigne ton gauche; L'école des facteurs ; Cours du soir (tercera estantería, última balda). ;)


En la VIDEOTECA podrás encontrar:

Mi Tío

Play time

Día de fiesta

Las vacaciones de M. Hulot

Django Reinhardt

En enero de este año que estamos a punto de abandonar, se celebró el centenario del nacimiento de un guitarrista virtuoso que creó un estilo totalmente nuevo: Django Reinhardt.
Su música es el resultado de la fusión entre el swing y la tradición musical gitana del este europeo, lo que se conoce con el nombre de Gypsy jazz, en inglés, o, en francés, Jazz manouche (jazz gitano). Discutido siempre, y discutida su música, es indudable que la guitarra de este "gitano de los dedos de oro" como se le conocía, tenia un swing irresistible y sus acordes eran de una lógica asombrosa y de una inventiva extraordinaria.



Django Reinhardt nació el 23 de enero de 1910 en Bélgica en el seno de una familia gitana. Analfabeto, autodidacta, incapaz de escribir una sola nota o de leer una partitura, era también un hombre con poca disciplina para el estudio, jugador empedernido y juerguista a mas no poder. Django Reinhardt, no obstante fue un músico extraordinario, lleno de inventiva y creatividad que supo adaptar la música que venía de América a sus habilidades con la guitarra, a pesar de que en una de ellas le faltaban dos dedos. Fue una referencia indiscutible e indispensable no solo para su generación sino para todos los guitarristas de jazz posteriores. En 1934, en compañía de su hermano Joseph fundó, con ocasión de un concierto en Paris, el grupo que se encargaría de difundir el jazz por centroeuropa en los años previos a la II Guerra Mundial: el "Quintette Du Hot Club de France", un combo formado por dos guitarras rítmicas, además de la solista, contrabajo y violín solista. El violinista era, Stéphane Grappelli, (1908-1997) un parisino que rápidamente se convirtió en la otra estrella del pequeño grupo, que se fundamentaba en la excelente afinidad y compenetración con Django. En 1936, apenas dos años después de la formación del quinteto, el grupo estaba perfectamente consolidado y en 1937 realizó sus primeras giras internacionales. En muchas de ellas participaron grandes instrumentistas americanos que se encargaron de dar lustre y categoría al quinteto francés: Benny Carter, al saxo alto o Coleman Hawkins al saxo tenor, fueron los solistas mas destacados que tocaron junto al gran Django Reinhardt. Sus discos, que comenzó a grabar en la década de los años 30, se vendieron en todo el mundo y su fama se extendió globalmente. Tocó con Duke Ellington, Louis Armstrong y Coleman Hawkins, entre otros músicos estadounidenses. En la actualidad está considerado como uno de los legendarios "gigantes" del jazz y su influencia perdura hasta hoy.
Django Reinhardt, falleció el 16 de mayo de 1953 en la localidad francesa de Fontainebleau cuando apenas tenía 43 años. Pero a Django lo mantienen vivo sus cerca de 300 grabaciones y una legión de seguidores de su estilo, tanto gitanos: Bireli Lagrene, Elios Ferré, o Christian Escoudé, como "payos", entre los que se encuentran, René Thomas, Philip Catherine, Larry Coryell, o Jim Hall.

En la biblioteca puedes encontrar:



"Les nuits manouches" es una recopilación que cuenta con dos cds, el segundo de los cuales contiene versiones originales de Django Reinhardt.




Películas relacionadas:

Woody Allen (amante e intérprete de jazz) crea el personaje principal para homenajear a Django Reinhardt. Emmet Ray es un músico con talento, pero egocéntrico y con características psicológicas muy bien perfiladas, capaz de derrochar tanta sensibilidad en el escenario como arrogancia fuera de él, juerguista y que siente una gran fijación y admiración por Django Reinhardt.
Y la banda sonora

Swing es un homenaje al espíritu bohemio de Django Reinhardt. Narra el aprendizaje de un adolescente curioso que se interesa no solo por la música sino también por la historia y las costumbres de los manouche. El maestro es Tchavolo Smichtt en la vida real, y resulta ser una reencarnación en toda regla del genial Django Reinhardt. "Lo descubrí un día tocando en el bar en el que trabajaba", cuenta Gatlif. "Flipé al oírle. Nunca había visto tanto talento en alguien tan desconocido. Es un caso rarísimo: ¡Nunca había grabado esa música maravillosa!"

Enrique Morente

El lunes 13 regresaba a casa en torno a las 9. Conecté la radio. La voz de Enrique Morente "estalló" en el coche, pero no bajé el volumen, sino que apagué el motor y me encendí un cigarro. Tuve la sensación de que aquel momento necesitaba quietud y escucha atenta, tuve la sensación de que en aquel momento había un adiós. No escuché el comienzo del programa pero, cuando acabó la canción y volvió la voz del locutor..., la forma en que mencionaba al cantaor me hizo temer lo peor. Porque se habla de forma diferente de alguien que ya no está. Y sí, al poco rato, dijo que Enrique Morente había muerto poco después de las 5 de la tarde. Me sentí triste y lenta. En la radio se intercalaban la música de Morente con la voz del locutor y la de sus amigos que hablaban de su inmensa capacidad de trabajo, de la inmensa curiosidad que sentía por todo, de la energía inagotable que le mantenía despierto, activo e incansable asistiendo a conciertos hasta altas horas de la madrugada... Hablaban con tristeza, con la incipiente y firme certeza de la añoranza de un ser irrepetible.

A todos ellos se les quebraba la voz, y se notaba el esfuerzo que hacían para controlar la emoción desgarrada y el dolor de esa ausencia. “Estamos en el bar..., tomando cervezas y charlando... como a él le hubiera gustado”



Desde el lunes todos los medios hablan de Enrique Morente, granadino nacido en 1942 en el emblemático barrio del Albaicín donde, desde su infancia y de la mano de familiares y vecinos, conoció y se interesó por el mundo del flamenco.
Su andadura está marcada por su inquietud artística y social, siempre abierto al diálogo con otras tradiciones musicales y atento a la introducción de los grandes poetas de la literatura española en los textos de sus creaciones. Si a Camarón se le atribuye la popularización del flamenco, a Morente se le puede adjudicar el título de gran innovador del género, una tarea que arrancó en 1996 con Omega, el disco que grabó con Lagartija Nick en el que fusionaba el flamenco con el rock alternativo, y que nunca abandonó del todo. La osadía y la provocación marcaron una carrera dedicada a fusionar el flamenco de raíz con todas las músicas posibles. Junto con el guitarrista Paco de Lucía, Morente estaba considerado como una de las figuras más emblemáticas de una música que también puede identificarse como una manera de vivir.

Hace poco más de una semana, mientras participaba personalmente en Madrid en las oficinas de Universal en las mezclas de El barbero de Picasso, su último trabajo, ya hacía planes para el próximo: "En cuanto acabemos con esto nos metemos con el percusionista Mark Roadh", comentó en Universal. "Nunca he pretendido innovar sino crear y expresarme", aseguró con motivo de la reedición de Omega, el disco que supuso una inflexión en su carrera y que tuvo una continuidad en colaboraciones con Señor Chinarro, el guitarrista Pat Metheny y discos como El pequeño Reloj (1993) y Morente sueña la Alambra (1995). Antes había grabado al menos una docena de álbumes cultivando a los clásicos.

“El día de Navidad el cantaor hubiera cumplido 68 años, una edad impensable para cualquiera que lo conociera. Era un personaje tan bonachón y con tanta energía que parecía mucho más joven. Humilde como solo los genios pueden serlo, gran conversador, con un sentido del humor agudísimo y una personalidad increíble, el mundo del flamenco pierde a un personaje irrepetible. Su aprendizaje fue autodidacta. Creció escuchando en la radio a los antiguos, especialmente a Antonio Chacón. Ejerció como cantor de la catedral antes de partir hacia Madrid a los 17 años para desarrollar su carrera. Con el tiempo acabaría por volver a su Granada natal donde se instaló en un carmen (casa popular) y donde ejercía como gran maestro de ceremonias”. (Fuente: El país)

En la fonoteca puedes encontrar:

Se comenta que el denominador común estos días es el cabreo. Por diferentes motivos, pero anda demasiada gente indignada, disgustada o de mala leche. Quizá sólo sea otra consecuencia más de la crisis. O que estoy rodeado de madridistas. O el miedo a que el Gran Hermano Wikileaks nos saque algún trapo sucio. Es igual. El caso es que queremos daros una lista de alternativas (en función de cuál sea tu cabreo) para paliar esa necesidad de simple entretenimiento y dejar de refunfuñar a todas horas.

  • Para los funcionarios que han visto reducido su sueldo sin poder decir "esta boca es mía", estaría bien que vieran "Vivir" de A. Kurosawa.
  • Para los fumadores que en breve ya no podrán ejercer de tales en los bares, echaros unas risas (y un cigarro) con "Gracias por fumar" de Jason Reitman.
  • Para los que les ha pillado la marea de la situación económica y están con el agua al cuello, siempre les quedará "La quimera del oro" de Chaplin.
  • Para los que tienen que cumplir en las fiestas navideñas a pesar de ser para ellos peor que un suplicio chino, sacar pecho diciendo que os hasta habéis visto una peli religiosa, "La vida de Brian" de los Monty Python.
  • Otra opción es "Ladrón de bicicletas" de V. de Sica. Pensareis "¡pero si esa es muy triste". Pero por eso mismo. Al acabar podréis decir "¡Que alivio! menos mal que yo ya tengo bici".
  • Para los jóvenes en el paro y sin expectativa alguna, "Vente a Alemania, Pepe", que seguro que les da ideas.
  • Quizá alguno piense en ver "Emmanuelle" pero esa es para levantar otra parte del ánimo...
  • Para los que están hartos de ser correctos y cumplidores sin recibir nada a cambio, su Plan B está en "Cómo casarse con un millonario" de Jean Negulescu, o en caso de tener sed de venganza, "Los Soprano".
  • Para los masocas que escuchan tertulias políticas para enfadarse con el partido político contrario (y además haríais un homenaje a Berlanga) "La vaquilla" os bastará como metáfora para tomaros a risa las dos Españas políticas de hoy.
  • Y para todos aquellos que no entran ninguno de los apartados anteriores , "Que se mueran los feos".
No os lo toméis como simples películas para matar el tiempo, que el tiempo muere solo y no tenemos que ayudarle. Son opciones tan serias como el Efecto Mariposa de estos días: cuatro copos de nieve y cuatro controladores que sueltan el boli han provocado que un país vea el Apocalipsis antes de la cena de Nochebuena.


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