En ocasiones el fallecimiento de algún desconocido sobrecoge y afecta, paradójicamente, casi tanto como las de algunos allegados. Eso me ocurrió sorprendentemente con la muerte del director de animación japonés Satoshi Kon el pasado día 24 de agosto. No sólo me sobresaltó la noticia cuando la leí, entre otras cosas porque sólo tenía 46 años, sino también porque había comenzado a descubrirle y consecuentemente a admirarle desde hacía poco tiempo. Se había puesto en marcha mi proceso de búsqueda y de espera de sus nuevos proyectos desde que vi y me quedé golpeada por Paranoia Agent (nunca mejor dicho lo de golpeada en el caso de esta serie) y ahora este camino queda cerrado de repente. Desde entonces muchas han sido las veces que el recuerdo de la serie y de su director han vuelto a mi mente.
Defiendo a menudo que los responsables de algunas películas de animación en la actualidad no son sólo dibujantes, sino verdaderos cinéfilos, amantes del lenguaje fílmico, a la altura por sus recursos y por sus resultados de los nombres más grandes de este arte. Sin embargo, los canales minoritarios de exhibición de dichas cintas y el hecho de que se transmitan estas historias a través de dibujos hace que sean desconocidas para unos y rechazadas por otros. Satoshi Kon, observador sagaz de los hombres y mujeres de la época contemporánea con todos sus vicios y defectos, famoso por sus creaciones de mundos oníricos que mezclan realidad y sueños, está considerado uno de los mejores ejemplos de la genialidad cinematográfica que utiliza la animación como medio de expresión en la actualidad.
Comenzó como dibujante de la revista de manga Young Magazine, lugar donde conoció a Katsuhiro Otomo (Akira), con el que inició una relación de amistad y colaboración: participó con él en el que sería el primer proyecto de anime de Kon, Rojin Z y posteriormente escribieron el guión de una de las historias de Memorias (1995) (concretamente es el responsable del guión de Magnetic Rose). Fue a partir de estas incursiones cuando Kon decidió dedicarse por completo a la animación, aunque no sería hasta 1998 cuando estrenaría su primer largometraje como director, el thriller psicológico Perfect Blue, con el que se dio a conocer fuera de Japón y gracias al cual, algunos le han llegado a relacionar con Hitchcock por las atmósferas que crea en ella. En esta cinta toma como excusa el fenómeno idol para explorar los temas de su interés como el de los límites entre la realidad y la ficción, recurrente en toda su filmografía, la identidad personal y la obsesión.
Siguió transitando de una forma u otra por estas tres vías en sus posteriores trabajos: Millenium Actress premiada como mejor película 2001 en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, Tokyo Godfathers (2003), una pequeña fábula navideña sobre tres personas sin hogar que descubren en la basura un bebé abandonado, alejándose momentáneamente de los mundos fantásticos para presentarnos un realista retrato de la sociedad actual, y Paranoia Agent (2004) una pequeña joyita de la animación y la narración en las series actuales cercana para muchos al lenguaje y los recursos de creadores de universos personales como David Lynch.
Su última película fue Paprika (2006), cuyo estreno mundial se produjo en el Festival de Venecia –donde compitió en la categoría de mejor película– y que Kon también presentó posteriormente en Sitges. Christopher Nolan, director de Origen, ha reconocido en varias ocasiones que una de las referencias que tomó para su exitoso largometraje fue la última película de Kon.
El creador estaba preparando su próximo filme, La máquina de los sueños, cuyo estreno estaba previsto para el 2011 pero que se había retrasado debido al estado de salud del director.
Kon era sin duda el verdadero representante del cine de animación japonés para adultos en la actualidad. Uno de los nombres que marcaban el camino a seguir quizá no a nivel estético pero sí en cuanto a lenguaje narrativo y visual. Un verdadero maestro para todos los amantes del cine en cualquiera de sus variantes, por lo que sentimos su pérdida.
En nuestra Videoteca contamos con la filmografía completa de Satoshi Kon, compuesta por pocos pero personales trabajos que podéis encontrar en nuestra sección de Animación:
- Memories ("Rosa Magnética")
- Perfect Blue
- Tokyo Godfathers
- Millennium Actress
- Paranoia agent
- Paprika
Etiquetas: cine de animación, japón, novedades videoteca, obituario, Satoshi Kon
1 Comment:
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- Anónimo said...
24 de septiembre de 2010 03:03Lamento la desaparición de Satoshi Kon. Estoy de acuerdo en que algunos de los trabajos de animación que he visto últimamente no tienen nada que envidiar a las películas "al uso". Aún no he visto Paranoia agent, pero estoy en ello. Gracias por la recomendación

