Muchas cosas han cambiado desde la última vez que vi a Rufus en un concierto en Madrid (aquí os dejo el enlace del comentario sobre su concierto que hice en el 2007, por si os apetece leerlo):
ha cambiado el espacio (aunque no la actitud entregada de los que llenábamos el Circo Price),
ha cambiado el disco (de “Release the stars” a “All days are nigths: songs for Lulu”, y creedme, que ambos son tremendamente diferentes),
han cambiado sus compañias (la de su banda por la de su piano, hecho que responde sólo a intereses económicos y, desgraciadamente, ya tampoco le acompaña en el escenario su madre, fallecida en el mes de enero),
han cambiado sus intereses (ahora vive y canta sólo para la ópera, ya que parece ser que lo va a dejar todo para dedicarse a la composición de este género y mientras tanto sus conciertos en solitario le están permitiendo ganar y ahorrar el mayor capital posible para invertirlo en sus nuevos proyectos),
ha cambiado su puesta en escena, aunque no su gusto por la puesta en escena. (Ahora es más teatral que antes pero menos divertida. De nuevo esa bata negra de cola con cuello de plumas y lentejuelas que llenaba medio escenario y la proyección de las imágenes le acercan más a la ópera y le alejan del pop).
Lo que no ha cambiando (¡y que no cambie nunca¡) es su maravillosa y sobrecogedora voz que sigue ganando en directo y su espontaneidad desbordante y descaro al cantar, tanto lo más triste como las canciones más frívolas, permitiendo que cada nota impacte en el oyente.
Rufus hace tres años era un showman, pero ahora es un músico (aunque la espectacularidad y la frivolidad formen parte de su esencia), cada vez más virtuoso al piano con ramalazos chopinianos pero afortunadamente su forma de cantar no se ha contagiado del engolamiento de la lírica y sigue siendo un placer escucharle.
El concierto se dividió en dos partes: la primera en la que tocó el último disco entero y por orden, prohibiendo que los espectadores aplaudiéramos entre unas y otras, ya que estaba concebido como un todo, como una suite clásica, como un desahogo, y la segunda, más relajada dedicada a los grandes éxitos de todos sus discos.
Su último disco, estará disponible en FONOTECA el próximo mes de junio, para que todos podáis disfrutarlo, y estos son otros de sus trabajos que podéis encontrar en nuestra sección:
- Want two (2005)
- Release the stars (2007)
- Rufus does Judy at Carnegie Hall (2007)
Etiquetas: conciertos, próximamente en fonoteca, Rufus Wainwgrith
1 Comment:
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- Anónimo said...
14 de mayo de 2010 07:50Anuncias muchos cambios. Aunque eso no tiene por qué ser malo, sino un avance hacia nuevas experiencias. En todo caso, agradezco que los cambios no sean drásticos y se mantengan las cosas buenas, lo que funciona, lo que me hace disfrutar. Promete tu noticia. Estaré al tanto. Gracias

