Lila Downs




Creci en la Mixteca de Oaxaca y en Minnesota ...Mi madre una mujer indigena y mi padre un norteamericano izquierdista... sigo buscando mi voz... Me topé con Paul en Candela alla en Oax y juntos vamos compartiendo sueños y música... Sigo buscando una paz interna y el amor en este camino de la vida...




Lila Downs
es una cantante y compositora mexicana que canta en diversas lenguas, principalmente en español e inglés. En su estilo musical reivindica sus raíces mexicanas y el de los pueblos indígenas mexicanos, entre ellos el mixteco, zapoteco, maya y náhuatl, además de las músicas regionales de México, en especial de Oaxaca.

Cantando en La Trova Serrana como corista conoció a Paul Cohen y comenzaron a componer juntos en una relación artística y sentimental que dura hasta hoy. "Crecí en una doble realidad, entre lo tradicional y lo moderno", dice Lila Downs, que publicó su primer álbum ('Ofrenda') en 1994. Más tarde llegaron seis álbumes más: 'Azuláo. En vivo con Lila Downs' (1996); 'La sandunga' (1999); 'Tree of Life' (Yutu Tata) (2000); 'Border' (2001); 'Una sangre (One Blood)', con el que consiguió el Grammy Latino en 2005, y 'La cantina' (2006), que significó su consagración definitiva con el apoyo de su aparición en la banda sonora de la película 'Frida', protagonizada por Salma Hayek, en un disco que fue nominado a los Óscar.
Downs volvió a coquetear con el cine un poco después, con su participación en la película 'Fados', de Carlos Saura. En 2008 lanzó su último álbum, 'Ojo de culebra'.

El próximo 28 de julio se publica el CD+DVD 'The Very Best of El Alma de Lila Downs' (EMI Music Spain), el primer disco de grandes éxitos de la artista mexicana. El CD contiene sus 18 mejores canciones y el DVD (que sólo aparece en las ediciones de España y México) recoge el concierto grabado en directo en el Teatro Lope de Vega de Madrid.
Para la artista mexicana, 'The Very Best of El Alma de Lila Downs' es un agradecimiento a la vida. "Este disco contiene lo mejor de nosotros", declaró Downs en un comunicado de su discográfica, en alusión a su trabajo con el productor y músico estadounidense Paul Cohen, su compañero musical y sentimental. "Son nuestras canciones favoritas que nos recuerdan a la vida y el camino por la música que hemos hecho", añadió la artista.
El CD contiene canciones de su álbum 'La sandunga' ('Naila', 'El venadito', 'La llorona', 'Un poco más', 'Canción mixteca'); de 'Tree of Life' ('Arenita azul'); de 'Border' ('La niña', 'La martiniana', 'La línea', 'Perhaps Perhaps Perhaps'); de 'Una sangre' ('Paloma negra', 'La cucaracha', 'Dignificada', 'Cielo rojo') y de 'La cantina' ('La cama de piedra', 'Agua de rosas', 'La cumbia del mole', 'Tu recuerdo y yo').



En la fonoteca tenemos tres cds de Lila Downs: Border, La sandunga y La cantina. Merece la pena escucharla y, si tenéis oportunidad de verla en directo, no os la perdáis.

Michael Jackson

Prefiero recordarle solo, o quizás rodeado de sus hermanos, cuando era pequeño y la sonrisa llenaba toda su cara.

Prefiero recordarle lleno de vida, de sueños, de esperanzas.

No quiero mirar ninguna de las fotos que, estos días, llenan páginas de periódicos, de revistas del corazón, de minutos de pantalla.

No quiero saber las operaciones que se hizo, ni si fue así o asa con sus hijos, ni si tenía una casa tal o cual, ni sus preferencias sexuales, ni lo que comía, ni nada de nada de todo eso que, morbosamente, se empeñan en repetirnos una y otra vez.

Sólo quiero cerrar los ojos para escuchar, de nuevo, a uno de los mejores cantantes del pop de la historia.

Cerrar los ojos para oírlo, una vez más, cantando: Don't stop 'til you get enough, The thriller, The way you make me feel o Black or White.

O abrirlos bien para verlo deslizarse por el escenario, como si se deslizara por la luna, mientras inventaba pasos que aún nadie había imaginado.

No creo en los mitos, ni en las leyendas, pero admiro el trabajo bien hecho, y a aquellos que son capaces de trascender, gracias a su esfuerzo y su genio, fronteras de espacios y de tiempos.

Admiro de él su afán de perfeccionismo y superación, su sensibilidad, su indiscutible genialidad artística y su enorme talento.

Y siento que lo que perdemos no es la hombre (al que nunca, de verdad, conocimos). Lo que perdemos es la posibilidad y el placer de seguir disfrutando de la creatividad y el trabajo de uno de los más grandes.




Para haceros una idea del personaje del que vamos a hablaros, algunas palabras suyas valen más que mil de un aficionado:


"...No soy más que un director de clase media, nunca haré una obra maestra, pero, si hago muchas películas buenas, todas juntas pueden llegar a ser algo. Además, si haces una obra maestra, luego tienes que dejarlo. Todo buen director anda siempre a la zaga de una obra maestra. Es como pretender la luna, nunca será tuya".

"Cuando se tiene que rodar una escena, yo doy las indicaciones al director de fotografía, pero después me voy al pub hasta que todo está listo; habitualmente en ese rato escribo los diálogos de la escena que estamos a punto de rodar. Después vuelvo y le digo: bien, y añado dos o tres veces: "aquí pon una sombra", para hacerle creer que yo también entiendo algo de eso, cosa que no es cierta".

"La mía es una cámara muy vieja, un aparato que le compré a Ingmar Bergman cuando se retiró del cine. (...) Así que es un aparato antiguo. Al igual que yo, está muy cansado y no tiene ganas de moverse. Si no veo un motivo concreto para desplazarlo - ¡ y es muy pesado!- me contento con planos fijos. Después de todo, Ozu no hizo otra cosa".

"Mi secreto consiste en susurrarles una cosa al oído (a los actores) antes de rodar un plano, a fin de sembrar la confusión en su cabeza. ¡Así se olvidan de interpretar! (...) Como nunca hago más de dos tomas, la primera corresponde al ensayo, y ésta es con la que normalmente me quedo".

"Detesto leer las críticas negativas. Para no correr ese riesgo, no leo ninguna. Yo mismo fui crítico, sé de lo que hablo. Lo dejé después de cargarme dos películas. Los críticos acaban por no ver más que obras maestras o mierdas absolutas, pierden cualquier noción de matiz. ¡Existen tantas razones para disfrutar o no de una película!".

Y ahora las mil de un aficionado:
El cine de Kaurismaki contiene una serie de componentes estéticos (visuales o argumentales) que definen un estilo indudablemente personal. Sin embargo, pueden apreciarse también hechuras clásicas que demuestran que estamos ante una obra mucho más depurada de lo que puede deducirse en un primer visionado: una luz maravillosamente artificial, escasos movimientos de cámara, frases directas pronunciadas sin apenas despegar los labios por seres hieráticos, casi siempre perdedores en la sociedad moderna, arquetipos sacados del cine negro americano como la mujer fatal o el mafioso sin escrúpulos le emparentan con Búster Keaton, Chaplin, Bresson, etc.
Mas Kaurismaki todo lo pasa por su tamiz particular. Los arranques cómicos son de humor absurdo más que humor negro. El eclecticismo musical, que según el propio director, lo emplea (magistral siempre) “de dos formas fundamentales: como contrapunto a las imágenes, o para expresar mediante ella lo que los protagonistas (siempre tan callados) no expresan mediante las palabras”, junto a otros aspectos le convierten en un director único.
Los temas de sus películas son siempre los mismos. Parece que lo que hace es la misma película pero con ciertas variaciones sobre .la trama. Los protagonistas son normalmente desheredados del capitalismo a los que tal vez no les pasan cosas excepcionales pero sí fundamentales para sus vidas. Habla del corazón y de la ternura unas veces, pero también otras de la frialdad y la crueldad.
Es de recalcar el hecho de que ante las adversidades siempre los personajes intentan seguir adelante tratando de coger las riendas de sus vidas tomando decisiones que desembocarán en finales felices con un cierto halo de amargura (la mayoría) o en finales tristes pero con un tono de esperanza.
A diferencia de Ken Loach, la crítica social no es el centro del discurso y no hay que arrepentirse de errores pasados.
En definitiva, un maestro del realismo poético que con una reducción de los diálogos a la mínima expresión (“Juha” es directamente muda como homenaje a esa época del cine) consigue dotar a sus personajes de una ternura y una generosidad envidiables.
Aunque todas sus películas están a un nivel muy parecido, quizá su trilogía sobre el desempleo (“Nubes pasajereras”, “Un hombre sin pasado” y “Luces al atardecer”) junto a “Ariel” y “Contraté a un asesino a sueldo” sean (hasta ahora) sus obras más redondas.
A modo telegráfico, súmenle como pildoritas comunes en sus films muchos cigarros, alcohol, comida, coches grandes antiguos y paseos por la cárcel. Y mucha castidad en cuanto al sexo (un simple beso parece algo totalmente obsceno en su obra).

Aviso: este escrito es producto de una imaginación delirante, cualquier parecido con la realidad es pura y desafortunada coincidencia.

El verano es época propicia para el descanso físico y mental, de ahí esta propuesta mía, alejada de la seriedad y sistemático hacer de este foro. El verano trae calor y el calor distorsiona los sentidos y adormece la razón. Ambos, sin embargo, tienen una cosa buena: la imaginación se dispara en busca de fórmulas que alejen el sopor y nos ayuden a fajarnos de los padecimientos nacidos de las altas temperaturas.

Me propongo, gracias a esta imaginación conservada en sequedad y calor, clasificar a los posibles usuarios de una biblioteca ayudándome para ello de la división en genéros cinematográficos que utilizamos en las estanterías de videoteca. Procedamos.

Drama

El usuario "drama" es flexible y abarcador. Su semblante es sobrio e introspectivo, caracterizado por un mapa de arrugas que nos habla de historias de naturaleza heterogénea. No suele ser vehemente en sus modos, pero cierto aire intelectual hace que sus giros argumentales busquen un tono de voz efectivo y convincente, a la búsqueda de un anhelado realismo.

Terror

Una maldición recorre la sección de terror...manos descarnadas rebuscan entre las estanterías para saciar su sed de sangre y horror...rostros desencajados piden desde sus ojos vacíos una renovación en el préstamo...cuerpos desmembrados se arrastran penosamente por la biblioteca...bibliotecarios, con sus gargantas agarrotadas por el miedo, prorrumpen en gritos de espanto cuando se ven obligados a descolgar el teléfono para reclamar un préstamo atrasado.

Acción

Otro tipo de sangre corre por las venas de este usuario activo y propenso a los espectáculos pirotécnicos. No suele ser peligroso, pero distrae con su conducta saltimbanqui y teatralmente agresiva. Gracias a la seguridad contratada por la biblioteca, la integridad del resto de personas que se encuentran en el edificio se ve salvaguardada.

Aventuras

Junglas, desiertos, océanos y montañas son lugares soñados en los que el usuario aventurero se siente como en casa. La biblioteca no es un escenario comparable, pero al ser mayoritariamente urbanitas, su ansia de aventura se materializa en esquivar coches al cruzar la calle, sortear ancianas armadas con carros de la compra, rescatar material de oficina perdido o conquistar la cima de un edificio sin ascensor. Su rostro suele mostrar cicatrices en lugares estratégicos y un baño de sudor moreno que brilla produciendo envidia al sedentario bibliotecario.
Viste ropa cómoda y caqui. Ocasionalmente luce un pañuelo que ciñe su frente.

Cine del Oeste

Este tipo de usuario aprecia cuando el servicio de limpieza olvidó un colchón de polvo en el suelo (cosa que no pasa jamás en nuestra biblioteca). Si lo encuentra, atraviesa la zona con paso firme y desafiante, al tiempo que te apunta con el carnet para hacer efectivo el préstamo. Masca algo que nunca se averigua qué es y es más rápido desenfundando que el bibliotecario con su pistola lectora de códigos.

Cine Musical

Bailarín por excelencia, claquea sus zapatos sin rubor en busca de un género que levanta pasiones y odios a partes iguales. Se siente incomprendido, pero en la vorágine de su baile olvida las miradas desdeñosas con que se cruza. Especialmente mal considerado en el colectivo estudiantil, que ve en ellos una fuente de ruido y molestia.

Suspense

Con él nunca se sabe si se llevará algo en préstamo o no. Las películas para devolver las lleva hasta las estanterías mientras busca unas nuevas. Hasta el último momento nadie sabe qué hará cuando se acerca al mostrador.

Cine negro y policiaco

Ya sea invierno o verano portan una gabardina de cuellos altos que esconden media sonrisa. La prohibición de fumar dentro de la biblioteca les pone nerviosos y acentúa su mirada ladina. Por la sección se pasean tacones altos que cortan la respiración y la valentía de cualquiera. Los bibliotecarios envidian esa voz aguardentosa que olvidó desayunar hace mucho tiempo.

Cine mudo

Los bibliotecarios lo adoran. Ni un suspiro sale de su boca y todo el trámite de mostrador lo solventa con mímica y lenguaje corporal. Tiene aires anacrónicos y posturas que pasaron a mejor vida. Los amantes de lo viejo y los sensibles adoradores del encanto de lo antiguo se sienten irremediablemente atraídos por él.

Comedia

Desenfadado y siempre dispuesto a despertar sonrisas, el usuario cómico tiene un papel complicado. Son pocos los que arrancan risas sinceras. El arte de provocarlas es uno de los más difíciles que existen y la competencia es voraz. Suele acercarse con algún chiste o gesticulación humorística que se agradece en momentos de especial tensión detrás del mostrador.

Quedan fuera otros géneros cuyo volumen y uso no propicia seguir con este despropósito. Y recuerden, nosotros, los bibliotecarios, también somos usuarios.


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