Boletín de novedades Feb. 09 - Videoteca Torrente Ballester
0 comentarios Publicado por RUTAS en 11:41Etiquetas: novedades videoteca
Me he visto últimamente debatiendo varias veces a cerca de la misma cuestión: la clasificación de la música en la Biblioteca. Que si el género de Nuevas Músicas no es válido, que por qué tal disco está en Música Popular y no en...
Estos cambios de pareceres, unidos a mi cara de sorpresa hace unos días cuando ví en una tienda de discos el último de Mastretta en el apartado de Pop Latino (¿?), me han dado el motivo para este post.
No voy a utilizar el Blog para justificar ni tratar de explicar algo que llevaría tiempo, argumentos biblioteconómicos y otros vectores que acabarían aburriendo, así que para quedar todos en tablas le voy a poner un poco de guasa al asunto y proponer una ordenación alternativa como juego retórico que no conduce más que a seguir escuchando música, que no oyendo (gracias Josemi Valle), de otra manera.
Mi propuesta es la siguiente: ordenar la música de acuerdo a la parte del cuerpo a la que va dirigida. Estaría aquella enfocada a los pies como el funk o la música disco; las canciones con la finalidad de hacernos mover la cabeza como el reggae o la música electrónica; o los brazos como el hip-hop.
Yo diría que grupos como los Pixies o canciones como "Divine hammer" de The Breeders apuntan al sistema nervioso. Y que el son cubano, la cumbia colombiana o Elvis estarían juntos porque todos señalan a las caderas.
¿A las manos? Sin duda el flamenco. ¿A la materia gris? ¿El jazz?. ¿Al corazón? Por ejemplo "Let down" de Radiohead. Javier Ruibal nos cantaría a los ojos, mientras Javier Krahe lo haría a nuestra sonrisa. ¿A nuestro otro yo, el más primitivo? La música africana. ¿A nuestro yo más niño? Quizá "Jersey Girl" de Tom Waits. O los Ramones a nuestro estómago.
No tengo duda que "Y los porteros de noche" de Quique González nos guía a las sienes pero ¿Cuál sería el destinatario de Aute, Manu Chao o Midnight oil? ¿O cuál el remitente de la piel, la garganta...? Seguro que otras categorías podrían ser "Canciones para viajar", "para limpiar la casa", "de exaltación de la amistad" (el que esté libre de culpa que tire la primera piedra), "para dormir"...
Las respuestas se pueden buscar en el bar de siempre con una caña por medio (ya dije que es pura oratoria). Si es así yo me apunto.
Estos cambios de pareceres, unidos a mi cara de sorpresa hace unos días cuando ví en una tienda de discos el último de Mastretta en el apartado de Pop Latino (¿?), me han dado el motivo para este post.
No voy a utilizar el Blog para justificar ni tratar de explicar algo que llevaría tiempo, argumentos biblioteconómicos y otros vectores que acabarían aburriendo, así que para quedar todos en tablas le voy a poner un poco de guasa al asunto y proponer una ordenación alternativa como juego retórico que no conduce más que a seguir escuchando música, que no oyendo (gracias Josemi Valle), de otra manera.
Mi propuesta es la siguiente: ordenar la música de acuerdo a la parte del cuerpo a la que va dirigida. Estaría aquella enfocada a los pies como el funk o la música disco; las canciones con la finalidad de hacernos mover la cabeza como el reggae o la música electrónica; o los brazos como el hip-hop.
Yo diría que grupos como los Pixies o canciones como "Divine hammer" de The Breeders apuntan al sistema nervioso. Y que el son cubano, la cumbia colombiana o Elvis estarían juntos porque todos señalan a las caderas.
¿A las manos? Sin duda el flamenco. ¿A la materia gris? ¿El jazz?. ¿Al corazón? Por ejemplo "Let down" de Radiohead. Javier Ruibal nos cantaría a los ojos, mientras Javier Krahe lo haría a nuestra sonrisa. ¿A nuestro otro yo, el más primitivo? La música africana. ¿A nuestro yo más niño? Quizá "Jersey Girl" de Tom Waits. O los Ramones a nuestro estómago.
No tengo duda que "Y los porteros de noche" de Quique González nos guía a las sienes pero ¿Cuál sería el destinatario de Aute, Manu Chao o Midnight oil? ¿O cuál el remitente de la piel, la garganta...? Seguro que otras categorías podrían ser "Canciones para viajar", "para limpiar la casa", "de exaltación de la amistad" (el que esté libre de culpa que tire la primera piedra), "para dormir"...
Las respuestas se pueden buscar en el bar de siempre con una caña por medio (ya dije que es pura oratoria). Si es así yo me apunto.
Tomando como referencia la mítica ruta 66, y con ella como excusa, planteamos la nueva "ruta" de la sección de la Videoteca. Al igual que los viejos escritores plantearon una visión alternativa de su país, también el cine norteamericano ha ido configurando con los años una ruta que se aleja de los cánones estéticos y temáticos de Hollywood, una ruta que nos muestra el rostro más alternativo de la industria cinematográfica. El cine independiente norteamerircano se ha caracterizado por abordar una serie de temas que el cine "mainstream" o de masas no tuvo en miras: la mentira del sueño norteamericano, los homosexuales, las drogas, la prostitución, la decadencia de la familia, etc. Sin embargo, la etiqueta de cine independiente no deja de ser controvertida. Para unos la independencia de este cine reside en la cuestión presupuestaria, cuando no hay apoyo de los grandes estudios de Hollywood. Para otros reside más en las temáticas alternativas (aquellas que por su controversia o aceptación social no aparecen en las películas comerciales). Y para casi todos depende de la factura artística del filme (innovaciones y creatividad en el tratamiento de los planos, la interpretación, la fotografía, el guión...).
Presentamos pues, un cine que alejado del convencional cine de masas, plantea una ruta alternativa por la sociedad norteamericana. Un cine que parte de una mirada crítica y reflexiva de la sociedad norteamericana, un cine que no entiende ni comprende el tan elogiado "sueño americano". En ésta exposición puedes encontrar la filmografía esencial de cuatro de los directores referentes de ésta corriente: John Cassavetes, Hal Hartley, Jim Jarmusch y Gus Van Sant. Así como numerosos títulos de directores igualmente importantes: John Waters, Todd Solondz, Gregg Araki o Larry Clark entre otros.
Presentamos pues, un cine que alejado del convencional cine de masas, plantea una ruta alternativa por la sociedad norteamericana. Un cine que parte de una mirada crítica y reflexiva de la sociedad norteamericana, un cine que no entiende ni comprende el tan elogiado "sueño americano". En ésta exposición puedes encontrar la filmografía esencial de cuatro de los directores referentes de ésta corriente: John Cassavetes, Hal Hartley, Jim Jarmusch y Gus Van Sant. Así como numerosos títulos de directores igualmente importantes: John Waters, Todd Solondz, Gregg Araki o Larry Clark entre otros.
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Etiquetas: cine, Rutas videoteca
¿Qué es Creative Commons?
Son licencias que permiten a los titulares no ejercer todos los derechos derivados de la propiedad intelectual. Hay artistas que optan por presentar sus trabajos con "ciertos derechos reservados" e, incluso, "sin derechos reservados". Estas licencias dan cobijo a estas iniciativas y deseos de los creadores. Son gratuitas y cualquiera puede poner bajo ellas sus obras.

En definitiva, sirven de complemento al copyright cubriendo casos que hasta ahora no tenían una respuesta adecuada. Más información en Creative Commons España.
¿Qué es Jamendo?

Es una plataforma web que permite la descarga y escucha de música bajo licencias Creative Commons. En ella es posible disfrutar de obras musicales cuyos autores autorizan la descarga legal de las mismas.
La plataforma Jamendo alberga en su catálogo miles de discos de diferentes autores que pueden ser oídos y/o descargados gratuitamente. Esto no impide que, si te gusta el disco, puedas comprarlo, ayudando así al artista a seguir trabajando y haciendo música.
Los estilos son muy variados y puedes encontrar prácticamente de todo. Abunda el ambient y la electrónica, el rock y la música clásica. Muchos de los músicos presentes en Jamendo ofrecen una calidad que no tiene nada que envidiar a los artistas que publican mediante contratos con discográficas. La mayoría autoedita sus discos y gracias a la informática alcanzan una más que aceptable calidad técnica en la generalidad de los casos.
La web te ofrece varias funcionalidades para que te sea más fácil descubrir nuevos grupos: nubes de etiquetas correspondientes a los distintos géneros presentes, listas de los más descargados y escuchados, últimas incorporaciones, radios, etc.
Además, si te registras gratuitamente en la página, podrás construir un perfil en el que votar los álbumes, añadir favoritos, hacer críticas de discos, añadir usuarios afines, etc.
Cuentas asimismo con un foro en el que compartir descubrimientos, promocionar tu música, discutir sobre la propia web, etc.
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Etiquetas: creative commons, derechos, jamendo, música
Hoy tengo un día de esos en los que no hace falta decir nada. Un día de esos en los que cualquier palabra sobra y únicamente la mirada y el gesto funcionan. Hay días en los que, sin saber muy bien por qué, hablar me supone un inmenso esfuerzo. Y es en esos días cuando mejor comprendo la importancia de la complicidad y el afecto. Porque la mirada o el gesto son solamente útiles con aquellos que nos conocen, aquellos que nos han vivido o que sin habernos vivido rápidamente nos han entendido. No son muchos, e incluso existen aquellos que aún habiéndonos vivido nunca nos han comprendido. A veces es el tiempo el que nos da ese conocimiento y otras veces resulta que parece que el tiempo no es necesario y sin saber cómo en un instante nos entendemos. En todo caso, en estos días estas personas se hacen aún más indispensables y su ausencia más lejana y dolorosa. Días que, sin ellos, se vuelven frágiles y nublados. Días tristes en los que la música puede convertirse en un inmenso salvavidas. Escucho a Pastora y me reflejo en el espejo de los textos de sus composiciones…“Hoy tengo el día tonto. De esos que por más que salte toco el suelo pronto”. Continuo con La Habitación Roja…“De qué me sirve todo el mundo si a ese todo le faltas tú. Eso es lo que realmente me importa, el resto me da igual porque se puede comprar”. Pero de pronto me alivia saber que puede que hoy sea un día perfecto…“hoy es un día perfecto. Las palabras se han gastado…Hoy es un día perfecto. Lo ha dicho en la tele el hombre del tiempo. También lo dice el gobierno…”. Puede que sea un día sin palabras pero perfecto. Un día en el que siguiendo a Los Planetas y a pesar de todo…“Sale el sol, ilumina todo el sistema. Sale el sol, y nosotros aquí dando vueltas”. Y en el que finalmente retomo a Pastora y ahora sí me digo…“Qué bien me sientan los treinta, aunque mi piano chute cómo quiera”.. Y sí, hoy es un día perfecto…
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