Permitidme sólo unas palabras, un fácil pero sentido juego de palabras. No me atrevo a que sean muchas, pero hoy (12 de mayo de 2009) me ha hecho llorar el fallecimiento de uno de los músicos más tristes y solitarios del ámbito nacional, Antonio Vega.
Y en este espacio no quería que faltase una entrada en su nombre. En el nom
bre de aquél muchacho que parecía venir de un lugar perdido, para bien y para mal, del sitio de su recreo o de algún otro, ¡qué más da!, buscando a la chica de ayer, esperando nada.
Se dejaba llevar, es cierto, se dejaba llevar y se fue, decrépito, con pocas esperanzas, con vagas ilusiones, pero con la música recorriendo sus venas. Lástima que las recorriese algo más. Luchar contra el cáncer y la soledad era algo más que una lucha de gigantes.
Las letras de sus canciones son verdaderos tesoros que recordar, imposible pensar en la movida madrileña y el pop nacional sin nombrarle en primera línea. Un día dijo No me iré mañana… pero se ha ido hoy, en una décima de segundo, como todos, y ha puesto de luto al pop español.
Eso sí, siempre nos quedarán sus letras flotando en el aire, himnos de una generación, palabras que no ha cubierto el polvo, que posiblemente no cubrirá.
Adiós Antonio Vega, músico, poeta, triste, sencillo, hermoso, azul. Gracias.
Lucha de gigantes convierte
El aire en gas natural
Un duelo salvaje advierte
Lo cerca que ando de entrar
En un mundo descomunal
Siento mi fragilidad
Vaya pesadilla corriendo
Con una bestia detrás
Dime que es mentira todo
Un sueño tonto y no mas
Me da miedo la enormidad
Donde nadie oye mi voz
Deja de engañar
No quiero ocultar
Que has pasado sin tropezar
Monstruo de papel
No se contra quien voy
O es que acaso hay alguien mas aquí
Creo en los fantasmas terribles
De algún extraño lugar
Y en mis tonterías para
Hacer tu risa estallar
No quiero ocultar
Que has pasado sin tropezar
Monstruo de papel
No se contra quien voy
O es que acaso hay alguien mas aquí
Deja que pasemos sin miedo.
Etiquetas: Antonio Vega, pop

"Lo que tú y yo sabemos" es que Antonio Vega tenía "miedo al terror" y por eso "antes de que salga el sol" dibujó un "nuevo plan""esperando nada", "persiguiendo sombras".
Todo seguirá "como hasta hoy", con la diferencia de que Marga "sentada (sic)al borde de ti" y sus seres queridos en Lavapiés implorarán "déjate ver ya".
Yo me conformaré con escuchar en cada cumpleaños "Puertas abiertas".
Para mí no era ni un chico, ni triste, ni solitario. Estos tópicos, titulares de periódico, estropearon la verdadera noticia. Los grandes músicos, los buenos, no son tristes o alegres, son buenos y punto. Los otros calificativos tampoco me los creo, pero lo que más me apetece decir es que pienso que a todos nos caía bien porque era como ese amigo tímido que al final siempre se queda con la chica guapa por su saber estar, por su magnetismo, robándosela al guaperas del grupo. Queríamos ser como él, decir las cosas como él las escribia. Y creo que ellas querían escuchar de labios de un tipo como él las cosas que escribió.