No es fácil escapar del fin del mundo, pero puede hacerse: corriendo. En esto tendrán ventaja, qué duda cabe, los aficionados a la San Silvestre. Los demás deberíamos empezar a entrenar cuanto antes. Nunca se sabe... Hombre, hay señales inequívocas que pueden indicarnos la proximidad de tal acontecimiento, por ejemplo: que tus hijos te adelanten en años pues no sólo no es algo normal sino que además puede ser un aviso de que el fin de los tiempos está al caer. Y llegados a este punto hay quien se preguntará ¿y yo, cómo lo sé si no soy madre, ni padre? Pues no pasa nada, no señor. En la viña del ídem hay señales para todos y de todo tipo. Verbigracia, que las vacas quieran entrar en la escuela. Este bovino empeño por aprender debería resultarnos no sólo extraño sino sospechoso y premonitorio del fin de nuestra civilización, incluso de un definitivo estallido cósmico. Como que la mujer del alcalde no pueda evitar aparecerse cual virgen de Fátima o que los ciegos recuperen la vista con unas consecuencias que ya, ya... Y hay más maneras de identificar el “hasta aquí hemos llegado” pero para conocerlas van a tener ustedes que ver TOTAL (1985): un mediometraje que, a cambio de 45 minutos escasos de su tiempo no sólo hará de usted un avezado observador de la realidad y captador habilísimo de señales apocalípticas, sino que le desvelará novedosas técnicas para aumentar sus beneficios en las transacciones comerciales, e incluso le permitirá recordar las tablas del 2, del 3 y del 5 dejándole en la boca el dulce amargor de los años de escuela. Y todo ello en el Londres del siglo 26, que es por cierto, parecidísimo a cualquier pueblo de la sierra albaceteña como sin duda advertirán los intrépidos excursionistas que se hayan adentrado por esos lares y, por supuesto, los oriundos de dicha zona. Porque un simpático pueblecito a medio asfaltar, aficionado a las merecidas ejecuciones en la horca y escéptico sin embargo (porque nadie es perfecto) con las apariciones, también puede ser Londres sin que por ello este hecho deje de estar en contra de la lógica y de la realidad.
Abandonen a Pocoyó, Caillou y otros dvds con descaradas y excesivamente explícitas intenciones educativas y vean, aprendan y disfruten de TOTAL: una película que nos arranca carcajadas feroces mientras nos prepara de verdad de la buena para el futuro que nos aguarda si no a nosotros, sí a nuestros hijos o a los hijos de nuestros hijos, o a los hijos de los hijos de nuestro hijos, etc y AMÉN.
TOTAL dividida en cinco partes, cinco para que puedan ustedes, tras cada fragmento, acudir al baño, romper con sus parejas, comer sanos yogures e incluso empezar a escribir a José Luis Cuerda para agradecerle esta generosa y abundante expresión de su humor surruralista y de su incomparable genio.
Otras películas de José Luis Cuerda que tendría usted que ver si ha disfrutado de TOTAL (lo que le permitirá considerarse definitivamente un ser inteligente, capaz de reconocer y amar el mejor humor absurdo de este dramático mundo) son:
Amanece que no es poco (1987)
y, aunque nunca tan brillante,
Así en el cielo como en la tierra (1995)
Puede usted encontrarlas en su lujosa y gratuíta videoteca pública
Etiquetas: cine español, José Luis Cuerda, mediometrajes, Videoteca recomienda
1 Comment:
-
- Anónimo said...
17 de marzo de 2009 09:52Muy buena Total. No nos engañemos, a todos nos gustaria vivir durante una temporada en ese Londres frio y brumoso... o ¿debería decir en el Paris de los cafes bohemios?
